¿QUÉ ES EL YIN YOGA?

por | Dic 10, 2022 | YIN YOGA

Adéntrate en una práctica con la que transformarás tu cuerpo y mente de una forma opuesta y complementaria al Yoga más activo o al deporte. Combina las tradiciones del Yoga y del Tao a la vez que está completamente avalada por los descubrimientos científicos más recientes sobre anatomía y fisiología.

El Yin es una técnica específica que forma parte del Hatha Yoga, la rama de la tradición en la que el cuerpo es la vía fundamental para explorar nuestra esencia como seres humanos. En el Hatha, el trabajo sobre el cuerpo se realiza a través de posturas o ‘asanas’, con el objetivo de acceder a un descubrimiento directo y profundo de nuestros planos físicos, mentales y espirituales.

En el Yin Yoga se añaden a la tradición del Hatha distintos conceptos provenientes de la filosofía Yin Yang del Taoísmo, como son:

  • La atención al flujo de la energía universal ‘Qi’ por el cuerpo a través de los ‘Meridianos de energía’, que son una de las bases de la Medicina Tradicional China.
  • El principio de equilibrio universal entre dos fuerzas opuestas y complementarias entre sí, reguladas por el Tao: el Yin y el Yang.
  • El principio de que no existe nada inmutable, sino que todo fluye en un continuo cambio debido a la  alternancia entre ambas fuerzas.
  • El principio del ‘hacer sin hacer’ (presente en todas las asanas yin).
  • El Yin es lo suave, flexible y pasivo, la calma de la noche en oposición la luz del día, la fuerza y su actividad.

Además de estos principios filosóficos tradicionales (y lo que en Inspirity consideramos aún más relevante como profesores de yoga), tenemos las bases científicas que respaldan el Yin como una práctica excelente. Estas bases demuestran una capacidad única de mejora del cuerpo físico debido a su forma de incidir sobre el ‘tejido conectivo’ (fascias), o sus importantes efectos de sobre la relajación, gracias a su acción sobre el Sistema Nervioso.

Por estos motivos (que detallamos más adelante en este artículo) el Yin Yoga es una práctica fundamental para equilibrar y complementar otras técnicas de yoga ‘Yang’, pero también la hacen ideal para mejorar el rendimiento de los deportistas, así como para mejorar la movilidad y calidad de vida de las personas mayores. También, con el adecuado seguimiento médico, es muy efectivo para la recuperación de lesiones.

En el Yin Yoga seguimos la vía de auto-conocimiento por medio de un tipo de asanas que potencian el desarrollo de nuestra ‘consciencia’ en las relaciones que surgen entre cuerpo, mente y emociones como vía de ‘liberación’. Por este motivo, así como por realizarse en quietud, es probablemente el estilo de yoga más meditativo.

 ¿Es el Yin un estilo de yoga nuevo?

Podríamos decir que si y que no en función del enfoque que deseemos dar a la respuesta. Desde la perspectiva de la tradición del Yoga, realizar prácticas conscientes sobre el cuerpo a través de asanas no es nada nuevo y se trata, como hemos comentado, de una variante del Hatha Yoga.

Sin embargo podemos decir también que la técnica es nueva en cuanto a la forma de practicar y en cuanto a sus efectos buscados (ya sea desde la perspectiva del flujo de energía Qi por el cuerpo, y desde la visión científica, por sus efectos sobre la anatomía y fisiología). En realidad no sólo sería una técnica nueva, sino que además está perfectamente alineada con los últimos descubrimientos científicos que transforman la comprensión de cómo se produce el movimiento en el cuerpo.

Fue a finales del Siglo XX en Estados Unidos cuando se fueron dando distintos pasos que finalmente devendrían en el Yin Yoga. El origen está en las prácticas de un profesor de Chi Kung, Paulie Zink, que usaba las posturas mantenidas durante un tiempo prolongado al comenzar sus clases de artes marciales, lo llamaba ‘Yoga Taoísta’. Un profesor de yoga y estudiante de anatomía, alumno de Paulie, llamado Paul Grilley, estudió las prácticas y se dio cuenta de cómo las diferentes estructuras óseas de cada persona y sus diferentes rangos de movimientos eran fundamentales en la práctica, por lo que no todo el  mundo podía realizar las posturas de de la misma forma.

En 1990 Paul conoció a un doctor japonés de medicina tradicional china, el Dr. Hiroshi Motoyama, también yogi, que desarrolló una teoría sobre los meridianos del flujo del Qi en el cuerpo. Su teoría sobre los ‘meridianos’ incidía en los beneficios ‘energéticos’ de la práctica de yoga junto a los físicos y fisiológicos que Paul ya había experimentado.  Así ambos crearon los fundamentos del Yin Yoga.

Sarah Powers, otra profesora de yoga, alumna de Paul Grilley, estudiante de Psicología y practicante de estilos de Yoga Yang, observó durante un retiro de meditación Vipassana la dificultad para mantener la postura de meditación, aún practicando yoga regularmente. Sara complementó esta técnica con sus conocimientos de medicina tradicional china, creando series para la estimulación de los ‘meridianos de energía’.

La base científica del Yin Yoga: los ‘tejidos plásticos’ del cuerpo

Desde la visión de la tradición Taoista, el Yin Yoga actúa de una forma única sobre los tejidos más profundos y ‘Yin’ del cuerpo, además de mejorar el flujo de la energía por los ‘meridianos’ del cuerpo. En su explicación científica, las asanas están específicamente pensadas para actuar de una forma concreta sobre los tejidos ‘plásticos’ del cuerpo, en oposición a las técnicas más activas, que lo hacen en gran medida sobre los tejidos elásticos del organismo (los músculos), o bien actúan de forma ‘Yang’ sobre los tejidos ‘Yin’.

¿Qué son los tejidos plásticos?

Los tejidos plásticos del cuerpo son fundamentalmente los que nos ‘estructuran’, es decir, el ‘tejido conectivo’. Hasta hace pocas décadas sus funciones eran muy desconocidas para la ciencia. Incluso hoy día profesionales de la medicina, del deporte y, por supuesto, del yoga, tienen un conocimiento demasiado limitado de sus características y cómo cuidarlo.

A efectos de lo que nos importa en Yoga, podemos decir que el Tejido Conectivo y las fascias son lo mismo, y debemos comprenderlo como un ‘Sistema’ corporal (con la misma relevancia que otros más conocidos (sistemas nervioso, circulatorio, músculo-esquelético, etc…). Las funciones de este sistema son múltiples; algunas de las principales son ‘darnos forma’ colocando cada elemento de nuestro cuerpo en su ubicación precisa, y permitirnos el movimiento coordinado, efectivo y eficiente. Este hecho es ‘revolucionario’ respecto a la visión tradicional o mecanicista del movimiento, limitada a músculos y huesos que nos encontramos en la mayor parte de las formaciones de yoga o tratados de anatomía.

El tejido conectivo, explicado de forma simplificada, es una gran malla, que envuelve  y protege por capas todo el cuerpo en general y sus diferentes elementos de forma particular, como músculos, órganos, articulaciones y otros sistemas. Está formado fundamentalmente por fibras de colágeno (no elásticas), que incorporan diferentes porcentajes de elastina, fibras que le aportan algo de elasticidad en función de las necesidades en diferentes zonas del cuerpo. En esta gran red viven diferentes tipos de células, las principales para el sistema son los ‘Fibroblastos’, encargados de mantenerla, repararla y darle el grado de tensión necesario. Todo ello envuelto un gel acuoso denominado ‘sustancia fundamental’

Se trata de tejido ‘plástico’ (no elástico) al que vamos dándole forma en función de nuestro estilo de vida, fundamentalmente en función del grado de actividad o sedentarismo.

Su correcto ‘mantenimiento’ es fundamental para mantener nuestra capacidad y calidad de movimiento, así como para prevenir o ayudar en distintos tipos de lesiones, como el tan extendido dolor de espalda, contracturas, inflamaciones, acortamientos, adherencias, des-alineamientos posturales, patologías de columna vertebral, fascitis, artrosis, o síndrome compartimental, entre otros.

El Yin Yoga mejorará tu cuerpo y tu mente

 

1. Mejora de la capacidad de movimiento, flexibilidad y corrección de la postura

La práctica regular del Yin Yoga permite una re-configuración correcta del cuerpo, dado que el sistema fascial es el que nos da forma. Las malas posiciones mantenidas en el tiempo, el sedentarismo o la mala nutrición provocan múltiples patologías y degeneraciones que llevan a un envejecimiento acelerado. Estas patologías son, en su mayoría, reversibles al tratarse el sistema fascial de tejidos plásticos en constante reconstrucción por parte de los fibroblastos.

Una de las dos características fundamentales de las asanas Yin es que están diseñadas para mejorar este proceso de recuperación de la forma natural del cuerpo y de la movilidad de las articulaciones.  Esto no sólo está demostrado por la ciencia, sino que  vemos estas mejoras constantemente entre nuestros alumnos, incluso con lesiones de larga duración.

Estas mejoras se producen principalmente por un doble motivo:

  • Re-alineamiento correcto de las fibras de colágeno.
  • Activación de la producción de colágeno por parte de los fibroblastos y mejora de su actividad general

2. Nutrición profunda de los tejidos.

Con el paso de la edad, debido a distintas patologías o bien por falta de hidratación o incorrecta nutrición, los tejidos fasciales externos y principalmente los más profundos, ven condicionada la nutrición que reciben. El Yin Yoga se centra en la generación interna de estos nutrientes como ácido hialurónico, proteoglicanos o plasma, gracias, por un lado a la mejora de la actividad celular encargada de esta producción.

Por otro lado el estrés (beneficioso) aplicado al tejido conectivo gracias a las asanas mantenidas en el tiempo, actúa reduciendo la viscosidad de la ‘sustancia fundamental’ que lo envuelve, licuándola hasta prácticamente convertirla en agua, favoreciendo así que los nutrientes se distribuyan por todo el sistema y articulaciones que envuelve, facilitando además la eliminación de las sustancias de desecho.

3. Relajación profunda que se puede mantener en el tiempo.

El tipo de asanas practicadas en Yin Yoga, que se mantienen habitualmente de 3 a 5 minutos, tiene un potente efecto de relajación de nuestro sistema nervioso.

Hay muchas más terminaciones nerviosas en el tejido conectivo que en el tejido muscular o los órganos. Las posturas actúan de forma lenta, progresiva y mantenida en el tiempo sobre distintos tipos de terminaciones nerviosas. Este tipo de activación sobre los ‘Corpúsculos de Golgi’ y los receptores tipo ‘Ruffini’ e ‘Intersticial’ activa el Sistema Nervioso Parasimpático, que nos relaja profundamente, desactivando el Sistema Simpático (propio de las respuestas de ‘lucha o huida’).

Además del efecto de relajación y bienestar momentáneo, hay un efecto directo sobre los fibroblastos, que relajan a su vez el tono de activación fascial, normalmente excesivamente contraído debido al estrés. Este hecho retroalimenta la capacidad de relajación general (cuerpo, mente y emociones están absolutamente conectados. Relajar el cuerpo desde el interior, desde la consciencia, tendrá un gran efecto calmante del sistema nervioso autónomo). La regularidad en la práctica de Yin Yoga transformará a medio plazo la capacidad de calma de cualquier persona, hasta las más nerviosas o sometidas a estrés prolongado en el tiempo.

La activación del Sistema Parasimpático tiene un efecto directo sobre el nervio vago y el Sistema Entérico, a menudo llamado ‘Segundo cerebro’. Dado que es la parte del sistema nervioso autónomo encargado de la gestión del proceso digestivo, estando también estrechamente ligado con las respuestas emocionales, la mayor capacidad de relajación que se alcanza con el Yin, mejorará la digestión y la gestión de las emociones.

La práctica del Yin Yoga

El Yin no es un estilo de Yoga sencillo, más bien al contrario, las asanas pueden resultar bastante exigentes y pretenden acercar al participante a situaciones cercanas a nuestros límites físicos.

Las asanas habitualmente se mantienen de 3 a 5 minutos, incluso más en practicantes avanzados y requieren la mayor ‘desactivación’ posible de nuestro cuerpo, adoptando una posición ‘Consciente’ para liberar las tensiones físicas, mentales y emocionales que sin duda se van a producir. No olvidemos que uno de los objetivos del yoga es la capacidad de ‘crear espacios de calma’ ante las posiciones difíciles que adoptamos (una ‘metáfora’ en la esterilla de lo que ocurre en el resto de la vida).

La gestión de estas situaciones cercanas a nuestros límites es lo que nos permite avanzar, pero en Yin Yoga, con sus principios Taoistas, hacemos desde el no hacer, es decir, soltando, relajando y liberando. Usamos la postura para llegar al cuerpo-mente, no el cuerpo-mente para llegar a la postura. Esto implica que no nos forzamos a llegar a nada, lo que puede llevar a una lesión. Nos movemos en la molestia, pero debemos evitar el dolor agudo.

Obtener los grandes beneficios de esta práctica requiere practicar bajo las indicaciones de un profesor bien formado y experimentado.

Inspirity y el Yin Yoga

En Inspirity hemos dedicado años de estudio profundo del Yin Yoga en todos sus aspectos, con especial atención a sus sólidas bases científicas, incorporando a las prácticas y formaciones las últimas investigaciones científicas sobre el tejido conectivo, sin dejar de lado los aspectos relativos a la tradición. Ello nos ha llevado a ser uno de los referentes en esta técnica.

Dedicamos mucho de nuestro tiempo a la práctica personal y con nuestros alumnos en muchos lugares del mundo. Los enormes beneficios que esta práctica tiene para todo tipo de personas, como practicantes de otras técnicas de yoga, deportistas, personas mayores, embarazadas y personas que necesitan rehabilitación de su movilidad, nos comprometimos hace tiempo a desarrollar los mejores cursos posibles sobre Yin, que permitan a nuestros alumnos mejorar y equilibrar sus prácticas personales, y a enseñar a profesores esta maravillosa técnica de forma que lo puedan compartir de forma profesional con sus propios alumnos.

Practica ahora con nosotros

Por supuesto te animamos a venir a nuestro centro a practicar, nos encantará conocerte en persona y sugerirte el tipo de práctica más adecuada a tus objetivos y necesidades, pero te proponemos comenzar ahora mismo con estas dos clases gratuitas:

 

Clase 1: Yin Yoga para la nutrición profunda de los tejidos

 

Clase 2: Clase especial para el Sistema Inmune

 

 

Un programa de Yin Yoga perfecto para cuidar todo tu cuerpo

Si te gustan nuestras clases, te proponemos adquirir este completo programa ‘5 Miradas sobre el Yin Yoga’, con 5 clases online de Pilar de Gonzalo que te ayudará a equilibrar tu cuerpo y mente, a través de las vías miofasciales y meridianos energéticos. El programa tiene un precio especial de 29,5 € (en vez de 50 €)

 

Programa ‘5 Miradas sobre el Yin Yoga’

Fórmate con Inspirity.life

Si estás interesada en formarte en Yin Yoga, ya sea como practicante o como profesora, infórmate sobre nuestros cursos en info@inspirity.life o bien en los siguientes enlaces:

Curso Yin Yoga online 100 horas 

Curso Yin Yoga online 50 horas 

Autor:

Pilar de Gonzalo y Fernando García
@pilardegonzaloyoga

Enlaces de interés:

Curso online / Técnicas de respiración y Pranayamas. Ir a curso >